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miércoles, 11 de septiembre de 2013

Jodhpur la ciudad azul del Rajasthan


Nuestra ruta por la India continua saliendo temprano de Jaisalmer para ir destino a la ciudad azul del Rajasthan que se encuentra a unas 3h por carretera.  Esta ciudad es la segunda más grande del Rajasthan y fue un importante centro comercial ya que estaba situada en la ruta hacia Asia. Lo primero que divisamos de la ciudad es su fuerte que está a 125m de altura!.



Vamos a visitar el Fuerte Meharangarh con parte de sus murallas labradas en la roca y que tiene en su interior palacios y un museo donde se pueden ver las dependencias reales. Antes de entrar vemos a muchas familias locales y sobretodo a mujeres que van también a hacer la visita. La entrada principal es una de las siete puertas fortificadas y en las paredes de ambos lados hay dibujados unos murales muy bonitos. 


Cogemos nuestra audioguía y como ya es casi la hora de comer, antes de empezar la visita subimos directamente hasta la parte alta del fuerte desde donde hay unas vistas maravillosas de la ciudad pintada de azul!. En un origen eran azules las casas de la casta sacerdotal para diferenciarlas del resto pero hoy en día, quien quiere la sigue pintando así para repeler a los mosquitos y al calor. Desde aquí se puede ver también la muralla del fuerte y sus diferentes construcciones con unos balcones labrados muy bonitos.


Vamos a comer a un sitio que hay dentro del fuerte pensado para los turistas donde hay snacks y comida en plan rápido.  Nos pedimos una especie de pizza hecha en trozos de pan de molde con patatas fritas y nos vamos a visitar el fuerte. 


Vamos pasando por patios y viendo construcciones preciosas con la piedra totalmente labrada. En uno de los patios llamado Shringar Chowk o patio de la coronación, vemos el trono de mármol blanco donde se coronaba a los maharajás de la ciudad.


Aquí podemos presenciar la forma en que los hindúes se lían una larga tela en la cabeza para formar el turbante que llevan,  es curioso verlo... 


Los palacios del fuerte tienen zonas convertidas en museo, entramos en la Palki Khana, una sala donde se exponen palanquines que era donde se transportaba a los miembros de la realeza. Unos estaban hechos para ir encima de elefantes y otros para ser llevados por personas. En otras salas podemos ver expuestos diferentes objetos y pinturas interesantes. 




Seguimos la visita pasando por las salas palaciegas privadas que nos transportan a la época en que los maharajás las ocupaban. Primero vemos el Phool Mahal o Palacio de las Flores utilizado para recepciones reales que está totalmente decorado con pinturas, techos y columnas doradas y ventanas con cristales de colores.  El Sheesh Mahal o Palacio del Espejo también es precioso con espejos en paredes, techos y hasta en un trozo del suelo. 

Phool Mahal
Sheesh Mahal

El Takhal Mahal es un salón que nos encantó por las bolas de colores que cuelgan de su techo de madera  y las cristaleras de colores que crean un ambiente especial. En esta sala un maharajá muy mujeriego estaba con sus 30 mujeres!. Otra de las salas que visitamos es el Moti Mahal o Palacio de las Perlas para las audiencias privadas y llama la atención por sus vidrieras coloridas y su techo dorado y con espejos. 

Takhal Mahal
Moti Mahal

Finalizamos la visita al fuerte volviendo al mirador para contemplar la ciudad azul y desde aquí, podemos contemplar a lo lejos el blanco edificio del Jaswant Tanda que es nuestro siguiente destino. Se trata del mausoleo del maharajá Jaswant Singh II que hizo construir su hijo con el mismo mármol blanco que el del Taj Mahal, muy bonito!.

Jaswant Tanda

Para llegar al edificio principal pasamos junto a un lago y de camino al edificio principal, tenemos unas buenas vistas con el fuerte al fondo. El edificio del mausoleo tiene una escalinata para llegar a la entrada y vemos que el techo principal está todo lleno de pájaros que destacan con el blanco del mármol. Delante hay una zona ajardinada con una fuente y también vemos cenotafios de otros gobernantes y de miembros de familias reales. 


Nos descalzamos para entrar dentro del edificio del mausoleo y una vez allí, un señor muy agradable que se encarga del edificio nos hace una mini clase de yoga por sorpresa, jejeje. Con esta visita damos por finalizado el día poniendo rumbo hacia el hotel...


Nos alojaremos una noche en el hotel Ajit Bhawan donde nada más dejar las cosas en la habitación, nos vamos directos a refrescarnos a la piscina y a descansar para reponer fuerzas. 


El día siguiente comienza con la visita al Museo gubernamental que se encuentra en el Umaid Bhawan Palace que es donde vive el maharajá de Jodhpur, GajSingh II, y donde también hay un hotel de lujo. Entre las cosas expuestas hay mobiliario, fotos, una colección de relojes,... y ya fuera en la zona del jardín y protegidos por cristal,  se pueden ver coches clásicos del maharajá. 



Pues aquí termina nuestra visita a la ciudad de Jodhpur y por carretera salimos hacia Udaipur conocida como "la ciudad de los lagos". Por el camino, y cuando ya estamos a unos 50km de Jodhpur, paramos en la carretera para ver un curioso templo que se encuentra allí mismo... el templo de la moto...  raro verdad? jejeje. Os lo cuento en otro post que podéis ver clickando aquí  ;-)


sábado, 7 de septiembre de 2013

Jaisalmer, la ciudad dorada del Rajasthan


Llegamos a Jaisalmer por carretera desde Bikaner tardando unas 5h. Por el camino nos acompañan vacas, camellos y empezamos a ver militares en puntos de control ya que nos estamos acercando mucho a la frontera con Pakistan, hasta vemos tanques!. 


Sabemos que hemos llegado a la ciudad por sus tonos dorados que destacan más con la luz del atardecer, realmente precioso. Jaisalmer se encuentra en medio del Desierto del Thar y es interesante por su fuerte y las havelis que son casas de mercaderes ricos. Nuestro alojamiento también es una maravilla, se trata del Hotel Mandir Palace que es un autentico palacio convertido en hotel donde pasaremos dos noches de cuento de las mil y una noches. Como se ve en las fotos, la fachada está toda tallada de forma exquisita, realmente una obra de arte!.

Hotel Mandir Palace

Lo que primero visitamos es el Lago Gadisagar rodeado de ghats y templetes, el lugar és bonito para hacer fotos. Realmente se trata de una reserva de agua de lluvia artificial creada en 1367 para abastecer de agua a la zona. Se accede al lago por una gran puerta de arenisca dorada y una vez allí, nos disponemos a visitar las diferentes construcciones y ver la fauna del lugar. 


Si os gustan los peces encontraréis un montón de peces gato de gran tamaño a los que la gente alimenta y se agolpan en gran cantidad con las bocas abiertas. A estos peces no se los comen ya que los consideran sagrados. También hemos visto un árbol llenito de murciélagos también grandecitos colgando de sus ramas, no me quiero imaginar cuando estén por allí revoloteando esos bichos tan grandes!.


En el lago hay unas barquitas aunque no vemos a nadie paseando en ellas, la verdad es que se ven bastante viejas y deterioradas así que el riesgo de un naufragio sería alto, jejeje. Entramos en un templo pequeñito y después de estar un rato por la zona, al disponernos a salir, encontramos un tenderete con artesania con cosas chulas. 


 

De aquí nos vamos a visitar el Fuerte de Jaisalmer que se encuentra sobre la colina Trikuta a 80m de altura. Como curiosidad, éste es el único fuerte de la India que está habitado y la gente vive en casas tradicionales en callejuelas de piedra. En el interior del fuerte hay palacios reales, templos jainistas, mansiones y tiendas de artesanía, vale la pena visitarlo!. 

Fuerte de Jaisalmer

Al entrar en el fuerte las imágenes son preciosas, entre los colores tan llamativos de las telas que venden y las fachadas de los edificios tan bien trabajadas, no sabes donde disparar con la cámara de tantas cosas que te llaman la atención. 

Palacio del maharajá de Jaisalmer

Nos descalzamos para entrar en uno de los templos jainistas del fuerte y el guía nos pregunta si llevamos algo de cuero, ya sea un cinturón, cartera o correa del reloj, no llevamos nada y nos explica que no se puede entrar en el templo nada de cuero. Esto es debido a que los jainistas no pueden causar daño a ningún ser vivo y por lo tanto, son vegetarianos y no pueden utilizar cuero, seda, marfil,... tampoco pueden consumir miel.

Templo jainista del fuerte de Jaisalmer

Realmente al ver el templo desde fuera no nos imaginamos lo precioso que es por dentro... El techo está trabajadísimo, impresionante! y las columnas estan totalmente labradas con motivos e imágenes diferentes, podemos ver animales, dioses y figuras humanas con todo lujo de detalle. Una zona del templo tiene el techo abierto y por ahí entran los rayos del sol creando un ambiente mágico...


Seguimos descubriendo el fuerte paseando por sus callejuelas algunas llenas de tiendas y en otras vemos a la gente que vive allí realizando actividades de la vida cotidiana como lavar la ropa. Nos llama la atención que en la entrada de algunas casas hay dibujado un mural con el dios Ganesha con la cabeza de elefante, intrigados averiguamos que se trata de un dibujo que se hace en las casas de los recién casados con los nombres de los novios y la fecha de la boda. En algunos murales aparece también la cruz esvástica para proteger al matrimonio que no tiene nada que ver con el significado que se le dio más tarde a esta cruz por los nazis. Curiosa una cazuela gigante que había sido utilizada para cocinar en las bodas.



El guía nos lleva a un pequeño templo abarrotado de gente donde estan rezando, la verdad es que podemos ver poca cosa aunque presenciamos la gran devoción que tienen todos los que estan allí rezando. El techo del templo todo lleno de dibujos es muy bonito.


Subimos a la parte alta del fuerte donde las vistas de la ciudad son maravillosas. Así acabamos la visita al fuerte con todo Jaisalmer a nuestros pies y con el desierto del Thar que se distingue al fondo. Ahora toca bajar y visitar la ciudad... 


Paseamos por las calles de Jaisalmer donde hay mucho movimiento de gente, tiendas de comida y artesanía y como no, las siempre presentes vacas. También hay preciosas havelis que son las casas de los comerciantes ricos que construyeron aquí ya que esta ciudad fue un centro de comercio donde paraban las caravanas que iban a Afganistan y Asia Central. 


Entramos en la haveli Nathmal que es una mansión de cinco plantas con una fachada espectacular con la piedra arenisca tallada completamente haciendo cenefas y bonitas formas, es una maravilla contemplarla!. 


Seguimos paseando por las calles boquiabiertos viendo las fachadas tan bonitas que hay, son verdaderas obras de arte. Llegamos a la haveli Kothari's Patwa que fue construida por uno de los más ricos mercaderes de la ciudad. Tiene seis plantas y como se ve en la foto, su fachada está llena de balcones y celosías labradas de forma exquisita, wauuu!

Haveli Kothari's Patwa

Entramos en la haveli para descubrir los tesoros de su interior. Las paredes y techos de algunas estancias estan totalmente decoradas con pinturas, podemos ver mobiliario y diferentes objetos de la época. Desde la terraza, las vistas de la ciudad con el fuerte al fondo son una maravilla, no os las podéis perder!.


Después de una mañana tan bien aprovechada nos vamos a comer y tras un bañito en la piscina del hotel para refrescarnos, nos disponemos a hacer un recorrido en camello por el Desierto del Thar para ver atardecer junto a las dunas. Por el camino en carretera paramos un momento para ver los cenotafios de Bada Bagh que se construyeron al morir maharajás importantes de la ciudad, son construcciones funerarias simbólicas ya que los restos de los maharajás fueron a parar al río Ganges en forma de cenizas.

Cenotafios Bada Bagh

Llega el momento de subir al camello, lo que más cosa da es cuando el animal se pone de pie ya que parece que vayas a ir a parar al suelo de cabeza pero una vez en pie ya no hay problema. Vamos dando un paseo viendo el paisaje desértico por donde para mi gusto había demasiada gente también paseando, era un desierto un poco animado, jejeje.


Llegamos hasta la cima de una duna no muy alta para ver atardecer desde allí sentados en la arena y mientras tanto, escuchamos la melodía de un señor que empieza a tocar dos flautas juntas. Tras ese momento mágico de la música y el desierto, llega un grupito de niñas muy activas que se disponen a bailar llenas de energía.


Volvemos a subir al camello para volver al punto de partida, ahora vamos más rápido y el chico que se encarga de llevar las riendas de nuestro camello caminando nos pregunta si quiere que lo haga correr, mi respuesta fue rápida,  noooo, ni se te ocurra!. Ya habíamos visto a algun camello corriendo por las dunas y no queríamos experimentarlo, jejeje. 


Volvemos por carretera al hotel y ya nos quedamos allí descansando ya que hemos tenido un día muy completo. Jaisalmer nos ha gustado mucho, mañana dejaremos la ciudad para ir a Jodhpur, la ciudad azul del Rajasthan...